Es hora de recapitular. Llego el momento de ver lo que de verdad importa. Lo que te hace feliz, lo que está ahí de siempre y no se va a mover. Ni la fuerza del ser más despreciable que a existido jamás es capaz de romper ese lazo que os une. Ni siquiera la retorcida y maldita mentira que sale de bocas malvadas y envidiosas que desea separaros. Y es que el destino por una vez en mi vida se a puesto de mi parte y me ha dado lo más valioso que he podido poseer. Muy pocas veces uno se pone a pensar lo afortunado que es.
Este es uno de esos momentos.
No sé tú, pero yo soy una de las personas mas afortunadas que conozco.








No hay comentarios:
Publicar un comentario